La convivencia, realidad israelí y experiencia personal

05/Nov/2025

Semanario Hebreo Jai- por Ana Jerozolimski

En su visita al hospital Hadassah en Jerusalén, Ana Jerozolimski observa un equipo médico compuesto por judíos, musulmanes y cristianos que colaboran cotidianamente en armonía. Lejos de estereotipos y demonizaciones externas sobre la sociedad israelí, la convivencia diaria brinda una imagen más compleja —y esperanzadora— de la realidad en el país.

En los últimos años he ido repetidamente al hospital Hadassah de Jerusalem y absolutamente siempre registro alguna imagen que muestra una de las características más claras de la sociedad israelí y más distinta de la demonización que circula por el mundo contra el Estado judío: la convivencia pacífica entre judíos y árabes. ¿Todo perfecto, sin tensiones, sin problemas? Por supuesto que no. Pero la realidad es incomparablemente mejor que la que muchos creen.

Y para mí, este lunes fue también una buena experiencia personal, al pasar en Hadassah del Monte Scopus una pequeña y exitosa intervención quirúrgica. Bajo la batuta del Dr. Amir Haze, con la ayuda del Dr. Ihab Abu el-Hamam, funcionó un equipo de judíos y árabes musulmanes, que trabajaba en absoluta armonía.

Mientras esperaba mi turno, mis hijos, que saben que en cada situación veo un potencial de entrevista, ya bromeaban preguntando si había alcanzado a reportear a alguna enfermera sobre la convivencia. No sabían que estaba esperando la oportunidad, y que me la daría el propio Dr. Haze.

Ya en el quirófano, el cirujano me pidió que le recuerde a qué me dedico y cuando le dije que soy periodista, comentó con una sonrisa “entonces puedes hacer una nota sobre cómo aquí trabajamos todos juntos, esto es un verdadero ejemplo”. Evidentemente, no tenía que esforzarse para convencerme.

Aclaré que eso significa que al terminar la operación, preciso una foto de todos juntos, al menos los que se puedan quedar. Faltó sólo el Dr. Ihab.

El anestesista Dr. Sahel Idris, quien me explicó que el origen de su nombre es de un rey de Libia, sonreía mucho y estaba atento a cada paso, asegurando que estoy en buenas manos. El Dr. Haze prometió que me iría explicando cada etapa. Ahmed y Efrat tenían cada uno sus responsabilidades y a Duha, con el hijab blanco cubriéndole la cabeza, le dije que en su caso no sería ni necesario aclarar que ella es la musulmana de la foto.

A todos, gracias por estar. Cada uno es una pieza del singular mosaico de Israel.

En la foto, desde la izquierda: Dr. Sahel Idris, anestesista, musulmán. Dr. Amir Haze, el cirujano jefe, judío. Ahmed Duina, enfermero, musulmán, Efrat Barazani, enfermera, judía, Duha Gizawi, ayudante sanitaria, musulmana.

El que sacó la foto, Murad, es cristiano.

Israel 2025, tan distinto de lo que te cuentan muchos mentirosos.